En Educación Infantil, transformamos nuestras aulas en escenarios de descubrimiento donde cada actividad es una oportunidad para aprender jugando. En esta ocasión, nuestros alumnos se han sumergido en el mundo rural a través de rincones temáticos diseñados para conectar la teoría con la experiencia directa.
Desde la limpieza de animales y el divertido reto de ordeñar nuestras vacas, hasta el desarrollo de la psicomotricidad fina al pegar algodón en las ovejas, cada rincón fomenta la curiosidad. El aprendizaje se completa con actividades de lectoescritura de animales, sumas lógicas con huevos de gallina, la destreza de pescar peces y la creatividad de capturar cada momento con sus cámaras de fotos.
Esta metodología sensorial y de vida práctica refuerza conocimientos de forma significativa, porque lo que se vive con emoción, se recuerda siempre.

